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20 de diciembre de 2014

China irrumpe en el mercado smartphone

Adrián Caballero
Copia de iPhone 5 elaborada en China y que funciona con sistema operativo Android / micplayer.com

Copia de iPhone 5 elaborada en China y que funciona con sistema operativo Android / micplayer.com

 

Para muchos, todavía el concepto made in China es sinónimo de un producto de baja calidad, de bajo coste y de dudosa durabilidad. Con trabajo y una transformación del modelo económico, China parece quitarse el estereotipo con ayuda del sector tecnológico. Su economía lleva muchos años en crecimiento y en los últimos trimestres ha sabido moderar este auge pasando de una economía de poco valor añadido –lo que todos conocemos como los productos de bazares y comercios pequeños en nuestros barrios- a una de alto valor añadido, sobretodo en el campo de la tecnología portátil.

El ejemplo con más años establecido en el mercado internacional es Lenovo. Esta empresa tecnológica –cuyo máximo accionista es el gobierno chino- se ha especializado en la fabricación de ordenadores portátiles. Desde que en 2005 se hiciera con la división de computadoras de la norteamericana IBM, Lenovo es la fabricante de computadoras más grandes del mundo. Como método de pago, IBM se quedó casi con un 20% de la empresa china, aunque actualmente posee menos de un 8%.  Tras desbancar a Hewlett-Packard como fabricante líder de ordenadores, su cuota de mercado supera el 17% a nivel internacional y sus perspectivas económicas son muy positivas.

 

China está pasando en los últimos años de la exportación de poco valor añadido a la especialización tecnológica y de alto valor

 

El trabajo de Lenovo, que se creó en 1984, es un ejemplo del nuevo plan económico chino, que quiere dejar atrás el poco valor de sus exportaciones. Actualmente, en China crece de forma exponencial la clase media con poder adquisitivo y necesita nuevos productos y servicios que consumir. Además, China aprovecha los beneficios que durante años le ha aportado su competitividad para la fabricación de componentes tecnológicos –cualquiera que tenga un iPhone de Apple cerca puede leer “diseñado en California, ensamblado en China”- para redefinirse y empezar a ser también líder en el diseño y la exportación de los productos finales –hasta ahora, lo era de los componentes-.

También en smartphones

Desde la comercialización masiva de los móviles inteligentes, conocidos como smartphones, China se había caracterizado por la exportación de clones de los modelos más vendidos, comercializados en todos los países a través de internet. Aunque siempre han generado reticencias y dudas sobre su fiabilidad, eran asequibles para quienes desean un terminal de bajo coste.

Ahora China no renuncia a seguir fabricando estos clones pero se centra en potenciar el diseño y la exportación de móviles, de la misma manera que ha evolucionado el país en el mercado de los portátiles. No son desconocidas en el mercado europeo las marcas Huawei  o Xiaomi, por ejemplo. Aunque los principales fabricantes chinos reconocen que todavía están lejos del gigante Apple, tienen la intención de seguir aprendiendo y creciendo. Hace pocos meses, Lei Jun, CEO de Xiaomi, reconoció que “el iPhone es todavía el mejor Smartphone del planeta” pero advierte que para su marca todavía “hay mucho espacio para aprender y tener talento”, con lo que espera seguir creciendo. En números ya lo hace. Si Xiaomi vendió 7 millones de terminales móviles en 2012, ha cerrado 2013 vendiendo 18 millones y espera llegar a los 40 millones a finales de 2014. Cifras que muestran un crecimiento exponencial pero que se quedan muy lejos del gigante de la manzana, que vende unos 33 millones de terminales ¡cada trimestre!

 

Lei Jun, fundador y CEO de Xiaomi, en una presentación de su compañía en 2012 / SCMP

Lei Jun, fundador y CEO de Xiaomi, en una presentación de su compañía en 2012 / SCMP

 

En ningún momento podemos pensar solo en modelos low cost de smartphones. Las diferentes compañías exportadoras chinas, las comentadas Xiaomi y Huawei pero también Oppo, Meizu y Neo, presentan para este año novedades en los componentes y, sobretodo, la intención de competir con móviles de gama media y gama alta, con unas prestaciones muy similares a las de los gigantes occidentales. Eso sí, dejando algunas señas de identidad propias del diseño chino, como la capacidad para dos tarjetas SIM, las cámaras con gran definición –el Xiaomi MI2S, por ejemplo, incorpora una cámara con 13 mega píxeles- y detalles como las pantallas HD y la hipersensibilidad para ser utilizados incluso con guantes.

La amenaza para sus competidores occidentales sigue estando en el precio. Eso no ha cambiado, simplemente se ha trasladado de la mano de obra de los componentes a la mano de obra del terminal entero. La ‘gama alta’ de los smartphones chinos no llega a los 300€ de precio de venta y muchos móviles de gama media alta cuestan menos de 200€, sin hablar, por cierto, de los clones. Eso sí, estas marcas todavía deben competir con el marketing de Samsung, Apple, HTC y demás competidoras, además de con los estereotipos que todavía pesan en ese made in China del que hablábamos al inicio del artículo. Una vez sus prestaciones y fiabilidad se iguale a la de Apple y Samsung, pueden ser competidores serios en mercados como el español. Eso sí, el contraataque está preparado, con Apple luchando por hacerse un hueco en el mercado chino.

Una Respuesta

  1. […] del país en los productos de baja tecnología, China ya está implantando un giro hacia productos y servicios de mayor tecnificación, mejor remunerados y destinados a su nueva clase media y alta, que cada vez tiene un mayor poder […]

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