31 de octubre de 2013

El accidente de Santiago muestra las carencias de los medios españoles

Adrián Caballero
lainformacion.com

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Desde el inicio de la crisis en 2008, los medios de comunicación en España han despedido a más de 9.000 personas. Esto, de alguna manera, se ha de notar en el resultado final que ofrecen estos medios de comunicación. Un ejemplo de grandes magnitudes es la cobertura que los principales medios de comunicación, sobretodo la televisión, han dado a la tragedia del accidente ferroviario ocurrido en Santiago de Compostela. El día 24 por la noche, la red social Twitter fue un hervidero de quejas y críticas a la cobertura de algunos medios, sobretodo de Televisión Española (TVE), que llegó a emitir imágenes del accidente ocurrido en Chinchilla (Albacete) hace 10 años.

El accidente ocurrió a las 20:44 y a los pocos minutos redes sociales y medios de comunicación ya eran conocedores de la noticia. Desde los inicios de la profesión, el periodismo tiene una regla de oro: contrastar la información. Eso hace que la información viaje un poco más lenta por un medio tradicional que por un blog o una red social, por ejemplo. No obstante, con Internet algunos medios han cometido muchos errores por saltarse dicha regla. Ayer los medios empezaron a informar de la tragedia en sus informativos ordinarios. El de TVE, Antena 3 y Telecinco, las cadenas más vistas empieza a las 9 de la noche.

Antena 3 no realizó informativo esa noche ya que estaba retransmitiendo un partido amistoso de fútbol entre el Real Madrid y el Olympique Lyon. En ningún momento pararon la retransmisión y se limitaron a mostrar en pantalla con un pequeño letrero que había ocurrido un accidente en Santiago en el que se contaban decenas de muertos. Al finalizar el partido, Antena 3 siguió con su programación prevista, una película de acción de 2003 llamada Paycheck, con Ben Affleck y Uma Thurman. En una de las pausas publicitarias, ofrecieron un ‘avance informativo’ de unos cinco minutos en los que conectaron con una periodista en Santiago de Compostela y que ofreció el número de muertos calculados en ese momento y el teléfono al que se podían dirigir los afectados.  Telecinco ofreció una cobertura igual de escasa, al no detener en ningún momento su programación habitual, el programa Hay una cosa que te quiero decir, que está grabado con la facilidad que eso da para emitir avances informativos o cortarlo definitivamente.

RTVE en el punto de mira

Sin duda, RTVE, que incluye a TVE, Radio Nacional y el Canal 24 Horas (además de La 2, Clan y otras emisoras de radio), fue la más criticada esa noche en las redes sociales, tanto por profesionales del periodismo como por españoles que intentaban seguir al minuto la información de la tragedia.

 

El Canal 24Horas de TVE emitió imágenes de un accidente de hace 10 años en lugar de las de Santiago

 

Al coincidir con la hora estándar del informativo de la noche, se conectó en varios momentos con Santiago para hablar sobre lo ocurrido, aunque toda la información era todavía muy prematura. Al final el Telediario, la información del accidente se había de buscar en el Canal 24 Horas, donde se intentaba repetir los datos importantes y conocidos a la espera de nueva información. Dicha repetición llegó al extremo de ofrecer imágenes del accidente de tren de Chinchilla de hace 10 años, lo que causó mofa y crítica en Twitter. Ramón Lobo, periodista con mucha experiencia, comentaba en esta red social que “el Canal 24 horas parece muy preocupado en repetir que el presidente de RENFE está allí y que la ministra va de camino”. Otros usuarios denunciaban al día siguiente que TVE destacó como un elemento importante que el maquinista del ALVIA accidentado es sindicalista.

Respeto a la intimidad

Cuando ocurre una tragedia de esta magnitud, los medios lo tienen complicado para enseñar imágenes al ilustrar la noticia. Lo de TVE con el accidente de Chinchilla es un ejemplo. Es complicado encontrar atractivo a vídeos o fotografías del tren siniestrado ya que no se pueden hacer muy variadas. Surge entonces la idea de retratar otras cosas relacionadas, como a las fuerzas de rescate pero también a los heridos y los cadáveres. Así ocurrió, por poner un ejemplo conocido, en el atentado del 11M de 2004 en Atocha.

La misma noche del siniestro, la Cruz Roja pedía respeto por los familiares y las víctimas, reclamando no publicar “imágenes cruentas” del accidente. A pesar de ello, algunas cadenas lo hicieron y fueron criticadas.

Por otro lado, la invasión a la intimidad llegó al día siguiente cuando El País y ABC mostraban que el maquinista del tren “se jactaba” de ir a 200km/h en el tren. Hace falta recordar aquí que la principal vía de investigación del accidente es el exceso de velocidad y que en algunos tramos del trayecto que cubría el tren se puede alcanzar esta velocidad.

Periodismo con ‘dos duros’

La principal conclusión que muchos periodistas sacaron en las horas siguientes al accidente de Santiago estaba muy ligada a la profesión. Carolina Abellán, quien fuera presentadora de la desaparecida CNN+, publicó en Twitter “La información cuesta dinero. Y no se pueden hacer buenas coberturas con dos duros y un redactor”, en relación a las consecuencias que tiene prescindir de forma drástica de tantos periodistas como ha ocurrido en España en los últimos cinco años.

En este sentido, la también periodista Gemma Herrero ironizó diciendo “gente que se entera hoy que no hay periodistas ni medios. Que las redacciones están vacías”. El desgraciado accidente de Santiago de Compostela, más allá de lo que digan las investigaciones técnicas, también tiene una conclusión dirigida al mundo de la comunicación: los periodistas son necesarios. La buena información depende de su existencia. Además, parece que la población lo aprecia y lo sabe exigir.

 

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