29 de diciembre de 2013

Microsoft apunta hacia la cima del mercado telefónico con Windows Phone 8

Fernando Palacios
Windows Phone 8 en su presentación / Microsoft

Windows Phone 8 en su presentación / Microsoft

 

Durante 14 años, Nokia ostentó la posición de líder mundial telefónico indiscutible con una cuota de mercado del 63%. El abril del 2012, sin embargo, llegó el punto de inflexión: Samsung, el “gigante surcoreano”, había sobrepasado a la multinacional finlandesa. A partir de entonces, las cosas no hicieron más que empeorar para la compañía que inventó el mercado móvil; la falta de visión de la directiva y su inhabilidad para adaptarse a las nuevas tecnologías, (como los “smartphones”), acabaron hundiendo la empresa, (un 4% de cuota en 2012), hasta el punto de que se empezaron a establecer paralelismos con Kodak, otra multinacional venida a menos. Nokia tuvo que tomar algunas medidas drásticas, como el despido de más de 20.000 empleados y el cierre de una importante fábrica en Finlandia.

Sin embargo, Nokia parece apuntar hacia una segunda juventud de la mano de Microsoft. Desde principios de 2011, todos los dispositivos de Nokia funcionan a través de Windows Phone, (en lugar de su anterior sistema, Symbian), y aunque la directiva se mostró reticente en un principio, (y los primeros datos parecieron confirmar sus augurios), modelos más recientes, como el Nokia Lumia 520, arrasaron en el mercado. Aunque Nokia promete ocupar el papel de buque insignia de Microsoft, otras empresas parecer estar interesándose en el nuevo sistema operativo, (se habla de HTC, Huawei, e incluso Samsung).

¿Cuál ha sido el objetivo detrás de la compra de Nokia? Stephen Elop, antiguo consejero delegado de Nokia y nuevo vicepresidente de productos y servicios de Microsoft, (y con posibilidades de sustituir a Steve Ballmer como presidente ejecutivo), afirmó que al fortalecer su alianza “podemos unir a los mejores programadores de Microsoft con el mejor diseño y la mejor ingeniería de producto de Nokia”, (según El Mundo). La fuerte apuesta de Microsoft al comprar la multinacional finlandesa por casi cinco millones y medio de euros no ha sido más que el siguiente paso lógico hacia su objetivo: triplicar la cuota de su sistema operativo en móviles antes del 2018, (de un 4% a un 12%).

 

Con la compra de Nokia, Microsoft une a sus mejores programadores con el mejor diseño e ingeniería de producto de los finlandeses

 

No le será fácil; para llegar a esas cuotas, Microsoft tendrá que enfrentarse con el 13,4% de Apple y el impresionante 81% de Android. Ambas empresas ya tomaron decisiones similares a la que acaba de tomar Microsoft; Google se aventuró a la compra de Motorola, mientras que Apple tomó un camino distinto y creó su propia marca. Sin embargo, la multinacional estadounidense parece estar siguiendo un camino lento pero seguro; durante los meses de junio a septiembre de este año, las tiendas han reportado un crecimiento de cerca del 185%, (según Xataka). Aunque no es la única; Android ha aumentado algo más de un 6% desde el 2012, mientras que Apple y Blackberry han descendido un 2% y un 3%, respectivamente, (según Engadget). Las demás marcas han pasado de tener un 3% del mercado a disputarse el 0,2% restante. La propia Microsoft ha observado como la cuota de su sistema se duplicaba, (de un 2% a un 4%), en un solo año.

 

A la caza de Android

¿Cuáles son los puntos fuertes de la multinacional estadounidense frente al “gigante surcoreano”? Algunas de las características más llamativas en cuanto a fotografía, (según El País, comparando los modelos Lumia 1020 y Xperia Z1), son: sus sensores de imagen, con la mayor resolución del mercado, (mejores que muchas cámaras); la calidad de las fotos realizadas de noche, gracias a la tecnología de “sobremuestreo de píxeles”, (ámbito en el que Microsoft entró muy rezagado, pero que ahora preside); su objetivo Zeiss con estabilizador, tanto para fotos como para vídeos; su flash de Xenon, (inexistente en anteriores modelos); la Nokia Pro Cam, que permite ajustar manualmente algunos valores; y, por último, las dimensiones del propio teléfono, que lo convierten en un modelo muy cómodo para utilizar como cámara. Los modelos de Nokia, sin embargo, quedan un poco rezagados en cuanto a velocidad, (tanto de fotografía como de reacción y enfoque).

En cuanto a la comparación de ambos sistemas, más allá del modelo en el que se encuentren, hay dos variables a tener en cuenta: en la primera de ellas, la fiabilidad, Microsoft gana “por goleada”, puesto que los sistemas Windows Phone están demostrando ser mucho más estables que sus contrincantes, (hay que recordar que el éxito de Nokia procedió de la estabilidad y fiabilidad de sus modelos, además de su bajo precio). Sin embargo, los sistemas Android tienen una total dominancia en el mercado de aplicaciones, en parte a causa de su dominio de la cuota de mercado, y en parte gracias a la facilidad de programación y otros factores similares.

Si Microsoft quiere llegar a su objetivo, este último factor será decisivo; la multinacional estadounidense lo sabe, y ya ha comenzado a tomar medidas, (aplicaciones populares, como Instagram y WhatsApp, ya están disponibles en el mercado de Windows Phone). La batalla acaba de comenzar; el resultado está por ver. Tomen asiento y preparen sus móviles.

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