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30 de abril de 2014

Rusia le da a Ucrania la “ayuda salvadora” que la Unión Europea no quiso negociar

Adrián Caballero
Los primeros ministros de Rusia y Ucrania, Vladimir Putin y Viktor Yanukovych, en el Kremlin el pasado 17 de diciembre / RFE

Los primeros ministros de Rusia y Ucrania, Vladimir Putin y Viktor Yanukovych, en el Kremlin el pasado 17 de diciembre / RFE

 

En las últimas semanas Ucrania ha ocupado las portadas de los medios internacionales. En la capital, Kiev, cientos de miles de personas protestaron por la decisión de su presidente Viktor Yanukóvich, de cancelar el preacuerdo de adhesión a la Unión Europea y enfriar sus relaciones para acabar acercándose en lo económico y político a Rusia. Como si una decisión contradijera la otra, muchos ciudadanos ucranianos se manifestaron en favor de una postura proeuropea, que les abriera las puertas de la Unión y de la eurozona. Por su parte, el presidente ruso, Vladimir Putin, se reunió con Yanukóvich para ofrecerle una ayuda de 15.000 millones de euros y una reducción importante en el precio del gas, materia prima de la que dispone Rusia y tan importante para cualquier país. Este dinero recibido por parte de Rusia es lo que reclamaba desde hace años el gobierno ucraniano a la Unión Europea, justificándose primero en las necesidades económicas que atraviesa el país y, en segundo lugar, en lo que podía acabar perdiendo por parte de Rusia si se aliaba con la UE.

Parece claro que el centro del conflicto entre las tres partes, Ucrania, UE y Rusia, está en la cuestión económica. Desde hace años Ucrania negocia con la Unión para incorporarse a un club que atraviesa ahora mismo horas bajas. Por tanto, saben en Ucrania que una adhesión a la UE, actualmente, supondría entrar en una organización con problemas por resolver y formada por algunos países con necesidades acuciantes, como Grecia, Portugal, España, Italia o Malta, por ejemplo.

 

 

Además, las simples negociaciones y los preacuerdos –no solo Ucrania estaba negociando con la UE, también Georgia y Moldavia- suponen un enfrentamiento con Rusia. ¿Por qué? Porque aspira también a ser potencia regional. Para ello, hace un llamamiento a las ex repúblicas soviéticas a que se unan a su Unión Aduanera, cuyo motor es la economía rusa, emergente y miembro de los BRIC –los países emergentes: Brasil, Rusia, India y China. Ante este llamamiento, dichas repúblicas se encuentran en un dilema: negociar y acompañarse de la UE, con países de tradición democrática y reputación política y económica aunque en un momento delicado, o apostar por la Unión Aduanera, de futuro incierto y con Rusia como líder, un país enfrentado con los principales socios comerciales que se pueden tener en el mundo, como son la propia Unión Europea y los Estados Unidos.

 

No es deseable para una ex república soviética estar enfrentada política ni económicamente con la vecina y emergente Rusia

 

Ucrania no quiere enfrentarse de ninguna manera a Putin, ya que, además de ser un socio fronterizo, es la principal fuente de acceso al gas y, como hemos apuntado, una de las principales economías emergentes. Por eso, la actitud del presidente Yanukóvich en los últimos tiempos ha sido la de nadar entre dos aguas, con pasos disimulados hacia la adhesión con Europa. Pero, eso sí, el presidente tenía algo claro: Ucrania necesita 20.000 millones de euros para evitar el abismo financiero. ¿Y que decía la UE? Como le ha pasado a España, Grecia o Portugal cuando en determinadas ocasiones han llamado a las puertas de Bruselas, la UE ha ido aplazando las negociaciones, sabedora de que una condición innegociable para Ucrania era recibir esa ayuda económica. Además, la UE le hubiera obligado a adaptarse a sus estándares de política económica, lo que podría haber acabado con su industria, tal y como afirma el director de elespiadigital.com, Juan Antonio Aguilar, en declaraciones al canal de noticias Russia Today.

Lo que ha ocurrido en las últimas semanas es la respuesta, aparentemente lógica, del presidente ucranio que ha cansado de esperar a la UE. Parece que las negociaciones con Rusia, llevadas a cabo en Vilna, la capital lituana, han sido mucho más sencillas. Primero Yanukóvich amenazó con subirse al carro ruso. Aquí empezaron las primeras protestas de los proeuropeos ucranianos. Después fue la Unión Europea que mando el desafío, anunciando la suspensión de las negociaciones bilaterales. Al reencontrarse europeos y ucranios, el presidente volvió a pedir la ayuda económica y, esta vez, además, que Rusia se sentara en la mesa de negociaciones. Para los presidentes europeos eso fue inaceptable y la consecuencia fue la firma del acuerdo Ucrania-Rusia por valor de 15.000 millones.

¿Guerra fría? No

Desde que Vladimir Putin sustituyó, de nuevo, a Dimitri Medvédev al frente del gobierno ruso, han existido fuertes tensiones con Occidente. Hace unos meses, por ejemplo, saltaban chispas entre Estados Unidos y Rusia a causa del asilo político otorgado por el Kremlin a Edward Snowden, el ex analista de la CIA que ha desvelado tantos secretos de espionaje norteamericano y europeos que han puesto en serios aprietos la credibilidad de más de un gobernante.

En ese momento parecía volverse a hablar de Guerra Fría entre americanos y rusos, al estilo del enfrentamiento que durante 40 años mantuvieron los estadounidenses y la extinta URSS. La diferencia entre esa época –desde el fin de la II Guerra Mundial y 1989- y la actual es la existencia de otros muchos actores. La Unión Europea, las potencias económicas asiáticas, el bloque latinoamericano o los países africanos –estos últimos, miembros del llamado grupo de países no alineados durante la Guerra Fría- tienen voz propia para tomar decisiones en política internacional, por lo que incluso un enfrentamiento directo entre Estados Unidos y Rusia no hará temer tan terribles consecuencias como las tenía durante la Guerra Fría.

 

 

Lo que no parece haber cambiado es el concepto de buenos y malos, de dos bandos dentro del enfrentamiento. Así opina Javier Morales, profesor especialista en países postsoviéticos. En una entrevista concedida a diagonalperiodico.net, afirma que “no es cierto el enfoque de que la culpa de todo la tiene Rusia por su control en la política de Ucrania”. Para Morales, además, “se vende que Ucrania ha caído bajo las garras de Rusia”. Incluso el presidente Putin opina que la ayuda prestada a Ucrania no ha sido una decisión estratégica, sino de ayuda a “un país hermano”, tal y como ha calificado a Ucrania.

 

“Ha ganado Rusia. Lo que no queda claro es qué ha ganado exactamente”, afirma Andrea Rizzi en El País

 

Los diarios de medio mundo calificaron estas dos intensas semanas en Kiev como una guerra entre Occidente y Rusiad, a la vieja usanza. Esta vez estaba en juego la conquista de Ucrania. El primer objetivo de esta competición es quitarle esa pieza al enemigo. Incluso los americanos quisieron intervenir porque, era eso, un Occidente contra Rusia, No solo Europa. En Estados Unidos sabían que si Ucrania se desvinculaba de los preacuerdos de la UE, sería interpretado como un punto para Rusia y EEUU también saldría perdiendo en imagen. Por eso, dos senadores americanos, uno demócrata y otro republicano, viajaron a Kiev para apoyar a los manifestantes proeuropeos y escenificar el rechazo americano a las intenciones del presidente Yanukovich. Queda claro que el enfrentamiento lo ganó Rusia. El jefe del comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de diputados de Rusia, Alexéi Pushkov, puso en su cuenta de Twitter que “Moscú le ha dado a Kiev lo que no le pudo dar la UE: una ayuda salvadora”. Casi el mejor resumen de la victoria en esta disputa.

Ahora queda por ver, tal y como explica Andrea Rizzi en El País, qué ha ganado exactamente el vencedor. Queda por ver como resuelve Ucrania sus problemas internos de crisis económica, corrupción y división política de la sociedad antes de asomar la cabeza en los asuntos internacionales. Por supuesto, también está por ver hasta qué punto gana Rusia un aliado en Kiev, ya que Rizzi también afirma que “Yanukóvich se queda entre dos aguas para intentar sacar lo mejor de cada postor (Europa y Rusia)”.

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