26 de marzo de 2014

Colapso total en el Salón del Manga de Barcelona

Aida Deturck

smb

Los accesos a la XIX edición del Salón del Manga de Barcelona no han dado abasto. Las colas en la avenida Reina Maria Cristina se desdoblaban hasta tres veces y continuaban en la acera de enfrente. Las esperas llegaron a ser de entre 2 y 3 horas solo para comprar la entrada y otras más para poder acceder al recinto. Hay quien llegó a tardar hasta 5 horas en poder entrar.

En cada edición del Salón se producen grandes colas y aglomeraciones. No obstante, la masificación de este año no se había visto nunca ¡Y llevamos 19 ediciones! El viernes 1 de noviembre se dejaron de vender entradas a la 4 de la tarde y el sábado día 2 la cola fue cortada a las 12 y las taquillas cerraron aproximadamente a las 2. Tanto el sábado como el domingo la hora de cierre se amplió hasta las 9.

El viernes se dejaron de vender entradas a la 4 de la tarde y el sábado las taquillas cerraron aproximadamente a las 2

Nada que ver esta situación con la vivida el jueves 31 de octubre, cuando el trabajo y  las clases impiden la asistencia a la inauguración de miles de fans frenéticos que no tienen más remedio que esperar hasta el viernes. El ambiente que se respiraba era tranquilo, de hecho se respiraba, que ya es mucho. La voz de los jugadores de Karaoke retumbaba por todo el palacio y se podía visitar con total tranquilidad los puestos de comida, las tiendas e incluso los videojuegos que suelen generar grandes esperas en los días posteriores.

La masificación que se ha producido este año todavía no tiene explicación. La asistencia solamente se ha visto incrementada en 3.000 visitantes, de 112.000 el 2012 a 115.000 el 2013. Es decir, no se acaba de entender este colapso si en esta edición se ha doblado el espacio (de 17.000 m2 a 35.000m2), el Salón ha ocupado el Palacio 1 y 2 de la Fira de Barcelona y ha contado con la participación de los Cines Balañá de Las Arenas, donde se proyectaron escenas de animación.

20131031_120213

En medio del colapso, un oasis
Como en cada edición el salón resalta un tema. Si el año pasado la estrella fue la gastronomía este año se ha dedicado al deporte. En el Palacio Número 1 se podían encontrar muestras de deportes tradicionales orientales como es el kendo o el sumo, acompañados de otros comunes en Japón como es el béisbol -y ya no tanto el fútbol- con la presencia del CE Sabadell que tiene de presidente al japonés Keisuke Sakamoto.

Curiosamente, las colas kilométricas del sábado no se materializaban en el interior del Palacio Número 2, y mucho menos en el Palacio Número 1. El recinto estaba menos lleno que en años anteriores.  El stand del CE Sabadell y las exposiciones eran como un oasis en medio del desierto, prácticamente vacías. Algunos llegaron a criticar que el lugar quedaba demasiado lejos del centro neurálgico del evento. El escenario, por ejemplo, del concurso de Cosplay se encontraba en la entrada, al lado del stand de Ficomic -que lleva dos años sin regalar cómics con la entrada- y que según indican, yo misma también pude observarlo, se llevaba la atención de todos los visitantes.

Así pues, la sección deportiva, que se supone que era uno de los temas principales del Salón de este año, quedó alejada del movimiento y la aglomeración. ¿Qué explicaciones dará Ficomic de la inesperada gran afluencia de público?

 

Una Respuesta

  1. La noticia será que no haya colapsos. Desde sus años de bonanza en la Farga de Hospitalet siempre ha habido colas de desesperación y asfixia en el interior. Y lo que me cuesta creer es que sabiendo el volumen de tráfico que genera este evento no se sepa distribuir de una forma más eficiente en la Fira.

Deja un comentario