31 de diciembre de 2013

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spencer green AP

La victoria de Obama o cómo convertir las minorías en mayoría

Salta a la vista, resultados en mano, que las minorías han tenido un papel decisivo en las presidenciales norteamericanas. Unas minorías (latina, negra, asiática) que se convierten en mayoría cuando se unen en su apoyo a un determinado candidato: el demócrata Barack Obama. Si a estos grupos les sumamos los jóvenes y la mayoría de las mujeres, la que otrora fue la “mayoría blanca”, el hombre medio americano (el grupo de edad y étnico que menos ha incrementado en número en los últimos años), es ahora un grupo en retroceso. Un grupo que votaba, tradicionalmente, republicano.

Obama CHIP SOMODEVILLA (AFP)

Obama seguirá cuatro años más al frente de los Estados Unidos

Los norteamericanos han decidido. Barack Obama ha vencido en las elecciones presidenciales y permanecerá cuatro años más en la Casa Blanca. Pese a los resultados reñidos de las encuestas, que vaticinaban casi un empate técnico, el apoyo al candidato demócrata ha sido superior y su ventaja con el republicano Romney ha sido mayor de la prevista. Los analistas destacan el voto de las minorías, sobretodo de los latinos, como la clave de la victoria electoral de Obama.

ROMNEY AFP (SAUL LOEB)

Obama aprieta los dientes

Era algo que se veía venir desde el pasado 3 de octubre. Tras una plácida precampaña y campaña para el candidato demócrata, mucho más debido a las salidas de tono y comentarios de su rival republicano que no a algo parecido a la ilusión que despertó el ahora presidente entre el electorado norteamericano en 2008, el primer debate supuso un duro golpe en su campaña de reelección. Romney despidió carisma, agresividad y seguridad en sus críticas a los cuatro años de administración Obama; éste, por su parte, seguramente convencido de su superioridad en las encuestas, saltó a escena algo perdido y “demasiado flojo” según los críticos,

Paul Ryan mittromney

Paul Ryan, el azote del gasto público

“Estados Unidos es un país planificado por el Gobierno donde todas las cosas son libres menos nosotros, los ciudadanos”, comentaba Paul Ryan, el hombre escogido por Mitt Romney para ocupar su vicepresidencia, en otro alarde de ideas neoliberales y viejos estereotipos americanos. Y es que este político de 42 años, católico de Wisconsin, representa el individualismo que lleva todo (o casi todo) americano en el ADN. La desaparición del minúsculo estado del bienestar norteamericano.