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14 de noviembre de 2014

Mitt Romney, el republicano que propugnaba el seguro médico

Francisco J. Rodríguez

Mitt Romney EFE

Willard Mitt Romney (Detroit, 1947), candidato republicano a la presidencia de los Estados Unidos, es un político que navega entre dos aguas. Esta actitud es comprensible si nos atenemos  a su posición dentro de los republicanos y a su búsqueda del entendimiento a la vez con el ala más derechista y la más moderada del partido. Frente al electorado ha de presentarse como un candidato moderado, alejado de las veleidades del Tea Party y de la presión mediática de los últimos años. Pero a la vez ha de mostrarse como un líder conservador y contentar así al ala derecha de su partido (la elección de Ryan, adalid del recorte en el gasto social y candidato preferido del Tea Party, como su futuro vicepresidente es un ejemplo), que lo tiene por tibio y moderado.

De ahí que critique ferozmente la reforma sanitaria planteada por Obama y aprobada por el Congreso (la Medicaid), y no hable para nada de otra similar que llevó a cabo en Massachusetts durante su mandato como gobernador. O también que defienda a capa y espada la no intervención del Estado en materia económica, cuando hace 20 años una de sus compañías tuvo que ser rescatada por el gobierno norteamericano.

Mitt Romney nace hace 65 años en el estado de Míchigan, en el seno de una familia de mormones, hijo de George Romney, gobernador de Míchigan entre los años 1963 y 1969, candidato a la presidencia en el 1968 y Secretario de Vivienda y Desarrollo Urbano en la administración Nixon. Además, George Romney fue presidente de la compañía American Motors [enlace] (1954-1962). El talante moderado de su padre, que aún siendo republicano se opuso a la guerra de Vietnam, le ha traído algún que otro dolor de cabeza a Romney hijo, que ha tenido que distanciarse de la imagen de su padre para agradar a las bases conservadoras de su partido, a la América profunda, blanca y privilegiada.

 

Mitt Romney llevó a cabo una reforma sanitaria como gobernador de Massachusetts muy similar a la que ha puesto en marcha Barack Obama

 

Mitt Romney ante todo ha sido un hombre de negocios; de ahí la desconfianza que genera en algunos sectores conservadores que le echan en cara (así como los demócratas) una desconexión con el americano medio, con la vida real. Estudió en Standford y en Harvard, donde se graduó en Derecho y Administración de Empresas. Poco tiempo después de acabar sus estudios, fue contratado por Bain & Company, una asesoría en gestión de empresas de Boston, donde trabajaría hasta 1984. Ese mismo año cofundaría Bain Capital, una compañía de inversión de capital de riesgo. No sería hasta mediados de los años 90 que volviera a Bain & Company, por entonces en una delicada situación económica. Romney reflotó este conglomerado de consultoría, aunque según unas informaciones de la revista Rolling Stone con el dinero del contribuyente. El ahora candidato republicano habría intentado salvar la compañía sin dinero público, pero al serle imposible habría recurrido a la ayuda federal: un total de 10 millones de dólares para salvar Bain. Un rescate que, según los documentos oficiales consultados por Rolling Stone, fue orquestado por Romney. El mismo Romney que hizo una exaltación de la libertad de empresa durante la Convención Republicana.

Su carrera hacia la Casa Blanca comienza en el 2007, cuando anuncia su candidatura a la presidencia. Aunque su salto a la arena política viene de mucho antes, en 1994, cuando se presenta a Senador por Massachussets. Romney perdería la elección frente al pequeño de los hermanos Kennedy, Ted. Pero en 2003 se convertiría en gobernador del estado (2003-2007). Esa popularidad, no obstante, le vino dada por convertirse en el director del comité organizativo de los Juegos Olímpicos de Invierno de Salt Lake City en el 2002. Romney cogió las riendas de la organización tres años antes, una organización que parecía abocada al fracaso debido a los múltiples escándalos de corrupción tanto dentro de la organización como del propio COI, en una crisis que hizo remover los cimientos del olimpismo. El de Míchigan saneó el déficit (arma que utiliza bastante en campaña) y planeó la seguridad meses después de los atentados del 11S, cuando todo el mundo abogaba por llevar los juegos fuera del país.

Romney campaña EFEAl no volver a presentarse por segunda vez a gobernador, muchos sospecharon que sus aspiraciones miraban hacia el despacho oval, y así fue. McCain le ganaría la partida en su primer intento, pero la suerte de Romney cambiaría este mismo año, al superar a sus rivales ultraconservadores Santorum y Gingrich en las primarias y ser elegido candidato republicano a la presidencia.

La “Romneycare”

El que años atrás impulsara un seguro médico en el estado que gobernaba, que establecía la obligatoriedad de la cobertura médica bajo pena de multa de 1.000 dólares a todo aquel que no lo tuviera, ahora rechaza la Medicaid de Obama o Obamacare , tal y como la llaman los republicanos despectivamente, por “socialista” y por perjudicar el libre mercado.

El Romney gobernador ideó, junto a los demócratas de su estado, un plan de reforma del mercado de seguros y subvenciones estatales que buscaba ampliar la asistencia médica. Las familias debían de tener un seguro médico, pero tenían que recibir ayudas para poder pagar el seguro. Además, las empresas de más de 10 trabajadores pagarían 300 dólares al año por cada uno de sus trabajadores, a los que una caja de compensación les proporcionaría seguros a bajo precio.

 

El Supremo estadounidense ha avalado la constitucionalidad de la Medicaid de Obama, cosa que echa por tierra la estrategia republicana de acoso y derribo a la ley

 

Tras la sentencia del Tribunal Supremo norteamericano [enlace a la sentencia íntegra en inglés] proclamando la constitucionalidad de la reforma sanitaria de Barack Obama, se prevé un cambio de rumbo de los ataques de los conservadores, que intentarán poner hincapié en la economía, al ver que la batalla por tumbar la reforma de Obama (ya lo han intentado hasta33 veces en la Cámara de Representantes).

Uno de los puntos más criticados de la Medicaid por los republicanos radica en la obligatoriedad de contratar un seguro médico bajo pena de multa. Los republicanos aducen que no se trata de una multa, sino de un impuesto más. En la reforma sanitaria que llevó a cabo Romney en Massachusetts se concebía una multa similar, pero por entonces el ex gobernador  aceptaba llamarla así y no impuesto, tal y como exige ahora. El hecho de que realmente fuera considerada esta multa un impuesto supondría una inconstitucionalidad. Además, los republicanos añaden que estas medidas punitivas sólo se pueden imponer a nivel estatal, no federal.

Problemas con el fisco

La fortuna de Mitt Romney oscila alrededor de los 250 millones de dólares. Según informaciones de la revista Vanity Fair, el candidato republicano tenía hasta 2009 (año en que cambió la legislación) dinero en paraísos fiscales de las Islas Caimán y Suiza. Además, gracias al sistema impositivo norteamericano, Romney solo paga el 13% de impuestos, en un país donde el tipo impositivo máximo es del 35%. El 13% es un porcentaje inferior al que correspondería a una familia que gane 50.000, que son aproximadamente los ingresos medios en EE.UU, según el diario El País. Fue incluso el propio Romney quien hizo público esos datos, jactándose de ellos y negándose, además, a hacer pública su declaración de impuestos de los últimos años. Solo las críticas han hecho cambiar de opinión al candidato, que hará pública su declaración antes del 15 de octubre.

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